por Mark Hofmaier
(Traducción: La Neurona Reina)

¿Motivación = necesidad + deseo?

Mucho se ha escrito sobre la motivación. Una teoría, la “Teoría de la Motivación Humana” de A.H. Maslow, postula una jerarquía de necesidades; un tipo de pirámide, en la base se encuentran las necesidades humanas básicas de hambre, seguridad, calor, – comida, refugio y ropa, en términos modernos. Para poder alcanzar los niveles más altos de amor, autoestima, autorrealización, las necesidades básicas deben de ser atendidas primero. En otras palabras, no puedes aspirar a la cima hasta que las necesidades básicas de la vida sean satisfechas.

Entonces, ¿qué nos motiva? Bueno, si no tienes trabajo ni dinero, estarás motivado a conseguir un trabaja para poder tener suficiente dinero para comer, empecemos por ahí. Si no tienes pero deseas compañía, puede que estés motivado a buscas amistades fuera de un esfera inmediata de influencia, en lugares que antes no habías considerado. Si dejas un trabajo seguro para empezar una compañía propia, estarás motivado a encontrar clientes para suplir tus metas, o marketear tus productos y servicios.

Sin embargo, hay diferentes grados y tipos de motivación. Si uno está bajo amenaza de perder su trabajo, su casa o sobretodo su vida, estaremos más prestos a tomar una acción rápida para evitar estos resultados. Además, si nos despertamos una mañana con un dolor en el diente tan fuerte que no podemos pensar en nada más, nuestra motivación será evidente – ir al dentista, inmediatamente.

Veamos un tipo diferente de motivación. Digamos que tienes empleo, suficiente dinero para pagar tus cuentas, comida, etc. y tienes una pareja con quien compartes amor e intimidad – pero aún así sientes el “divino descontento” que tantos escritores han descrito con elocuencia. Tienes metas que no haz alcanzado; sueños a los que aspirabas pero que se frustran a pesar de los intentos para cumplirlos que realizaste ¿Como motivarse y cómo mantenerse motivado en esos momentos de la vida?

Estamos orientados a los resultados. Algunos dirán que se trata del viaje, no sobre llegar al objetivo pero, ¿verdaderamente qué nos motiva? Resultados significativos y observables. Estos son la “inspiración” para seguir en el camino que podemos haber empezado y hace mucho tiempo abandonado, o ni siquiera hemos intentado. Sí, necesitamos sentirnos bien sobre nosotros mismos; ese autoestima que mencionamos anteriormente ¿Y qué nos hace sentir bien? Saber que hicimos algo que no dijimos a nosotros mismos que querías lograr.

Las acciones consiguen resultados. Las acciones son lo que nos motiva a tomar más acciones. O cambiar la acción que tomamos con otra que creemos que nos ayudará a alcanzar nuestras metas de forma más efectiva. Estas no tiene que ser grande, o que alterne nuestra vida, pues esto muchas veces nos inhibe de realizar una acción del todo. Pero pequeños, primeros pasos, que sean medibles y logrables. Aristóteles tenía razón – “somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, por tanto, es un hábito”. Si no te gustan los resultados que estás obteniendo, cambia las acciones que estás tomando.

¿Cómo hacemos esto? Empecemos con una corta lista, un listado de cosas por hacer que pueda ser logrado en un día. Ciertamente deberás tener un gran rango de metas y visión para poder lograrlas; pero date a ti mismo oportunidades para medir tus objetivos de forma diaria. Y debes de tener a alguien a quién reportarle tus avances. Asigna a un amigo cercano o un socio (no a tu pareja) con quien vayas reportándote de forma semanal para mantenerlo al tanto y que te ayude a continuar trabajando.

Sí, tienes un deseo de hacer en tu trabajo más de lo que te piden, quizás. O un deseo de hacer una gran contribución, de retribuir. O de servir. O de retarte a ti mismo más allá de lo que piensas que eres capaz de hacer. Quieres ver realizado tu propio potencial, exceder las expectativas. Estás motivado para hacer eso. Tienes ideas, sueños y ambición. Y todo esto es bueno. Así que motívate y se claro con lo que quieres lograr; toma ese pensamiento y hazlo una idea, luego una meta; escríbelo y toma por lo menos una acción cada día para lograrlo ¿Y qué nos motiva a hacer eso? ¿Miedo, hambre, un dolor de dientes? No, viene del deseo llameante que ya tienes dentro tuyo de hacer lo que ya te propusiste hacer ¿Es esta una forma más alta de motivación? Sí, créelo.